El oxígeno en el centro de los procesos vitales


Contaminación atmosférica, estrés…No es fácil respirar de forma eficaz con nuestros actuales modos de vida. Y sin embargo, es esencial una óptima oxigenación para vivir en buena salud. Explicaciones

 

 



¿Para qué sirve el oxígeno?

La primera de las funciones del oxígeno es la de proporcionar energía al organismo. Todo se produce a nivel celular, en pequeños organitos, la mitocondrias, auténticas centrales energéticas: con el oxígeno transforman los nutrientes procedentes de la digestión en energía que va a ser directamente utilizada por la célula (ATP). En presencia de oxígeno, una molécula de glucosa puede proporcionar 36 unidades de energía (ATP). Sin el oxígeno, solo produciría 2…..


 El oxígeno interviene igualmente en la lucha contra los agentes patógenos y en el control de los radicales libres, moléculas muy reactivas cuyo exceso es nocivo para el organismo (destrucción de las estructuras celulares). 



¿Cómo llega el oxígeno hasta las células?

El aire que nos rodea contiene un 21% de oxígeno. Al inspirar penetra hasta los alveolos pulmonares cuyas paredes están recubiertas por capilares sanguíneos. Una vez allí, el oxígeno pasa a la sangre que riega todas las células del cuerpo. A la inversa, la sangre libera a los pulmones el gas carbónico de la que está cargada. 


¿Qué papel desempeña la hemoglobina?

En la sangre, lo esencial del oxígeno se fija en la hemoglobina de los glóbulos rojos, que le sirve de transportadora. Posteriormente la hemoglobina libera el oxígeno que va a penetrar en las células. Como contrapartida, captará el gas carbónico, residuo de la respiración celular, y lo lleva a los pulmones donde se elimina por el aire que expiramos.

  


 ¿Qué es la oxigenación?

Cuando se produce un déficit de oxígeno disponible en los tejidos, el organismo se encuentra en sub-oxigenación (o hipoxia). Aunque exista en cantidades suficientes en el aire, el organismo deja de asimilarlo correctamente. Esto ocurre en numerosas situaciones:

  •  Contaminación atmosférica y tabaquismo

Los contaminantes recubren las vías respiratorias y frenan los intercambios gaseosos. Algunos, como el monóxido de carbono, ocupan el lugar del oxígeno en la hemoglobina.

  •  Enfermedad

Son numerosas las patologías fuentes de hipoxia, principalmente las enfermedades respiratorias y circulatorias.

  •  Estrés
  • Ejercicio físico intenso
  • Edad avanzada
  • Altitud

Además, la hemoglobina solo cede el oxígeno a las células bajo ciertas condiciones de temperatura, acidez o índice de gas carbónico en aire: basta con que sobrepase un 0,06% para que se produzca una hipoxia. Ahora bien, esto se da casi siempre en el centro de las ciudades donde dicho índice oscila entre 0,09 y 0,14%. 




 ¿Cuáles son los peligros de la sub-  oxigenación?

Son múltiples las consecuencias de la hipoxia. Veamos algunas:

  •  Alteración del metabolismo

El déficit de oxígeno provoca la ralentización de la producción de energía en la célula. Resultado: las reacciones bioquímicas de asimilación de nutrientes son incompletas, los residuos se acumulan e intoxican progresivamente el organismo.

  •  Excesos de radicales libres

La mitocondria deja de funcionar correctamente: va a producir radicales libres en mayor cantidad (estrés oxidante). La hipoxia conlleva además una degradación de los sistemas de defensa anti-radicalario, es decir un doble estrés para la célula

  •  Impacto sobre el sistema nervioso

El cerebro y el sistema nervioso central son los mayores consumidores de oxígeno y consecuentemente los primeros afectados. Consecuencia: aparecen las primeras señales de alarma como fatiga crónica, nerviosismo, fallos de la memoria. 


  ¿Conduce la hipoxia a la enfermedad?

Todo depende de la intensidad de la hipoxia y de su duración. Cuando perdura, la mayoría de las funciones corporales van a verse perturbadas y la enfermedad se instalará. La pérdida de vitalidad abre el camino a la aparición de patologías como trastornos cardíacos y circulatorios, hepatitis crónicas, aterosclerosis, e incluso enfermedades más graves como cáncer y otras patologías degenerativas. 


  ¿Y el exceso de oxígeno?

Si se aumenta la cantidad de oxígenos que inspiramos, a la larga nos encontraremos ante una hiper-oxigenación (o hiperoxia). A largo plazo, tendrá efectos negativos para la salud, principalmente por una excesiva formación de radicales libres, origen de daños celulares e inflamaciones. La administración de oxígeno puro se reserva para usos médicos específicos.

Una oxigenación celular equilibrada permite mantener la salud y la vitalidad, corregir las consecuencias de un marco de vida contaminada, estresante o agresivo para el organismo. Todos nosotros estamos concernidos…. 


 

 


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